14.8.18

Endling: el último de su especie

Endling: El último de su especie

Por Edgardo Civallero

En el número del 4 de abril de 1996 de la renombrada revista científica Nature, Robert Webster y Bruce Erickson, que entonces trabajaban en un centro de cuidado de ancianos y convalecientes, escribieron una carta para pedir que el mundo académico adoptara una nueva palabra. Una para referirse a aquella persona que fuera la última de su linaje.

Endling.

Este término inglés está compuesto por la voz end ("fin") y el sufijo –ling, utilizado para designar al habitante de lo que indica la raíz. Endling significaría, literalmente, "alguien del final", "el que vive en el fin".

La sugerencia fue recibida con contra-sugerencias (publicadas en el número del 26 de abril de 1996 de la misma publicación), y no pasó de ser una curiosidad más, de las muchas que suelen presentarse en las páginas de Nature.

El término tuvo mejor suerte en otras áreas menos académicas. Se filtró en la cultura popular, y desde 2001 aparece en exposiciones de museos, música sinfónica, performances artísticas, historias de ciencias ficción, cómics, poemas, música black metal y artículos periodísticos. Incluso tiene su propia entrada en la Wikipedia inglesa. En estos contextos, endling define al último individuo sobreviviente de una especie animal o vegetal.

Una de las primeras apariciones oficiales del vocablo tuvo lugar en la exposición Tangled Destinies ("Destinos entrelazados") del Museo Nacional de Australia, organizada en 2001 por Matt Kirchmann y Scott Guerin, y que abordaba la relación de los pueblos aborígenes australianos con su espacio vital. La definición de endling estaba impresa en grandes letras en una pared, justo encima de una foto del último ejemplar de tigre de Tasmania (Thylacinus cynocephalus), un marsupial carnívoro de lomo rayado, hoy extinto y cuya imagen quedó desde entonces asociada a la palabra.

Poco después, en 2002, Libby Robin incluyó el término en su libro The flight of the emu: a hundred years of Australian ornithology 1901-2001 ("El vuelo del emú: un siglo de ornitología australiana").

En 2011, Eric Freedman lo utilizó en un ensayo publicado en la revista Earth Island Journal y titulado "Extinction is Forever: A Quest for the Last Known Survivors" ("La extinción es para siempre: en busca de los últimos supervivientes conocidos"). El mismo autor, en "Cut from history" ("Arrancados de la historia", un ensayo publicado en EJ Magazine en 2008), ya había reflexionado sobre la palabra.

Resulta escalofriante saber la fecha exacta en la que una especie desapareció de la Tierra. Es aún peor ver el lugar en el que tal cosa ocurrió y saber que en aquel momento nadie supo o se preocupó por lo que había sucedido y por qué.

El párrafo (y el ensayo) se refería al caso del ya mencionado último tigre de Tasmania. Bautizado "Benjamin", murió el 7 de septiembre de 1936 entre las barras de metal de una jaula del zoológico de Hobart, en Tasmania. Freedman acababa de visitar las tétricas ruinas de Hobart, y en su relato quiso recuperar la historia de uno de los endlings más famosos. Benjamin no solo era el último de su especie, cazada despiadadamente por los ganaderos británicos que ocuparon su tierra nativa: era todo un sobreviviente, el último de su género (otras 5 especies) y de su familia (otras 9 especies, pertenecientes a otros 8 géneros distintos), todas ellas desaparecidas en tiempos prehistóricos y solo conocidas por el registro fósil.

Se dice que murió por negligencia de sus "cuidadores", tras una noche de temperaturas demasiado bajas y condiciones meteorológicas extremas en Tasmania. En el 60º aniversario de su partida, y como una suerte de triste homenaje, el gobierno australiano creó el Día Nacional de las Especies Amenazadas.

El proceso de desaparición masiva de especies conocido como la Sexta Gran Extinción, hoy en marcha y provocado directamente por la acción humana, traerá más historias como la de Benjamin. Y las de sus muchos compañeros de la trágica lista de endlings compilada a lo largo de los últimos dos siglos.

Una lista que recoge solo a aquellos de cuya partida nosotros hemos sido conscientes. Es decir, una mínima porción de los que ya se fueron para no regresar.

[Esta entrada está basada en el artículo de Dolly Jørgensen "Endling, the power of the last in an extinction-prone world" ("Endling, el poder del último en un mundo tendiente a la extinción"), publicado en Environmental Philosophy en diciembre de 2016, y del cual la autora ha proporcionado en línea una versión pre-print libre].

Libro. Lewis, Robert; Arnold, David (2002). Tangled Destinies: Exploring land and people in Australia over time through the National Museum of Australia. Catálogo de la exposición del Museo Nacional de Australia de 2001.

Artículo. Webster, Robert M.; Erickson, Bruce (1996). "The last word?". Nature.

Artículo. Freedman, Eric (2008). "Cut from history: An abandoned Tasmanian zoo tells the haunting tale of an ending". EJ Magazine.

Artículo. Freedman, Eric (2011). "Extinction is Forever: A Quest for the Last Known Survivors". Earth Island Journal.

Imagen: Benjamin, el último tigre de Tasmania, en el zoológico de Hobart. Fotografía tomada hacia 1933.