15.3.16

Monstrorum historia

Monstrorum historia

Por Edgardo Civallero

Ulisse Aldrovandi fue una naturalista italiano. Creó uno de los primeros museos de historia natural de los que se tenga constancia, fue científico y explorador, escribió y dictó clases, estudió con pasión la maravillosa diversidad de la naturaleza, y se convirtió en una referencia para las generaciones posteriores. Eminencias como Linneo o el Conde de Buffon lo consideraron el padre de la historia natural moderna, una opinión que se mantiene vigente dentro de la comunidad científica.

Aldrovandi nació en Bolonia en 1522, en el seno de una familia noble. Tras una adolescencia interesante –que incluyó un trabajo como contable, varias idas y venidas a Roma y a Brescia, y una peregrinación a Santiago de Compostela financiada con limosnas– en 1539 ingresó en la universidad de su ciudad natal, donde estudió letras y derecho. Recibido de notario en 1541, comenzó a mostrar interés por la filosofía; tanto, que en 1547 se inscribió en la Universidad de Padua para estudiar esa disciplina... junto con lógica, medicina y matemáticas.

Dos años más tarde, de vuelta en Bolonia, conoció al botánico Luca Ghini, que lo introdujo al fascinante mundo de las plantas. Acusado de herejía –probablemente por respaldar las creencias anti-trinitarias del anabaptista Camillo Renato–, Aldrovandi pasó algunos meses bajo arresto domiciliario, tiempo que aprovechó para estudiar los peces. Entre 1551 y 1554 organizó varias expediciones por toda Italia para recolectar ejemplares animales, vegetales y minerales; se trató de las primeras expediciones de ese tipo de las que hayan quedado registros. Al mismo tiempo, en 1553 se graduó en filosofía y medicina y al año siguiente comenzó a dictar clases de lógica en Bolonia, si bien desde 1555 hasta 1600 enseñaría filosofía. En 1561 se convirtió en el primer profesor de ciencias naturales de la universidad boloñesa (lectura philosophiae naturalis ordinaria de fossilibus, plantis et animalibus) y, para completar la lista de "primeros", sería el primer autor en escribir la palabra "geología" (por lo cual se le suele atribuir la invención del nombre de esa disciplina científica).

A partir de 1567 completó sus clases universitarias, de carácter teórico hasta entonces, con ejercicios prácticos en los cuales mostraba a sus estudiantes ejemplos reales de aquello que les había explicado momentos antes. Fueron estas clases prácticas las que pusieron en evidencia la necesidad de disponer de un jardín o huerto en el que poder cultivar las plantas que usaba en ellas. En 1568, a pedido suyo y siguiendo sus indicaciones, se construyó un jardín botánico público en Bolonia (Orto Pubblico, hoy el Orto Botánico dell'Università di Bologna) que fue pionero en Europa y que estaría dirigido por el propio Aldrovandi durante sus primeros 38 años de existencia.

En el curso de su vida, este incansable naturalista recolectó más de 18.000 especímenes de la diversità di cose naturali con los que creó uno de los primeros museos de la época, que él denominó "teatro della natura". La colección incluía, además de 7000 muestras de herbario, 17 volúmenes de acuarelas y 14 armarios en los que conservaba los grabados xilográficos originales usados para ilustrar sus libros (obras de artistas como Jacopo Ligozzi, Giovanni Neri o Cornelio Schwindt).

A su muerte, en 1605, sus colecciones pasaron a manos del Senato de Bolonia; hasta 1742 se conservaron en el Palazzo Pubblico, luego en el Palazzo Poggi, y en el curso del siglo XIX fueron repartidas entre varias bibliotecas e instituciones. En 1907, una selección representativa se reunió nuevamente en el Palazzo Poggi.

Monstrorum historia
Aldrovandi escribió varios cientos de ensayos y libros, aunque solo un puñado fueron publicados durante su vida (p.ej. "Ornithologiae hoc est de avibus" o "De animalibus insectis libri septem"). El naturalista y médico Bartolomeo Ambrosini se encargó de la publicación póstuma de muchas de sus obras; entre ellas la más conocida es "Monstrorum historia cum Paralipomenis historiae omnium animalium" (1642).

"Monstrorum historia" (cuyo título latino completo podría traducirse como "Historia de los monstruos – Con una crónica de la historia de todas las criaturas vivientes") es una especie de "colección gráfica de rarezas". Además de recolectar plantas y animales, Aldrovandi gustaba de coleccionar imágenes de animales de todo el mundo, especialmente de aquellos singulares o difíciles de encontrar. Gracias al trabajo de artistas como Agostino Carracci, Teodoro Ghisi o Jacopo Ligozzi, creó un archivo personal con más de 8000 ilustraciones (de las cuales unas 3000 se conservan en la Biblioteca Universitaria di Bologna). Todas las ilustraciones que recogían aberraciones, deformidades naturales, ejemplos de anatomía mórbida y, en general, monstruos y criaturas (naturales y míticas) de formas y estructuras extraordinarias o simplemente fuera de lo normal, fueron agrupadas en un único tomo: un verdadero tratado de teratología.

"Monstruorum historia" es un exhaustivo bestiario medieval, profusamente ilustrado y escrito en latín por uno de los mejores naturalistas del Renacimiento italiano. Muchas de las deformidades allí incluidas son reales; otras tantas son meras quimeras. Hay allí hombres con cabezas animales, siameses, andróginos, abortos, basiliscos, harpías, dragones... A pesar de la inexactitud de las imágenes y las descripciones, estas lograron ejercer una notable influencia sobre autores y artistas posteriores, y sobre cómo se entendieron o imaginaron los monstruos a partir de entonces.

Se trata del trabajo recopilador de un espíritu curioso y enciclopédico que no pudo dejar de asombrarse ante la maravillosa diversidad del mundo en el que vivía. Una diversidad que también incluía lo extraño, lo defectuoso, lo deforme, y todo aquello que se saliese de los patrones establecidos.

Versión digital del libro [Unibo.it].
Selección de ilustraciones [Gallica.fr].

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