25.10.15

Conversación con/sin Erín Moure y Chus Pato

Conversación con/sin Erín Moure y Chus Pato

Traducción de Sara Plaza

Hace pocos días el diario El Correo Gallego informaba del recital que las poetas Erín Moure y Chus Pato dieron de su obra conjunta, Secession-Insecession, el pasado 29 de septiembre en la [George Edward] Woodberry Poetry Room de la Universidad de Harvard, así como del que posterioremente realizaron en el campus de Amherst, en la Universidad de Massachusetts. En esa breve nota se explica que el poemario Secesión salió a la luz en Galicia en el año 2009, publicado por Galaxia. Cinco años más tarde, publicado por la editorial canadiense BookThug, apareció Secession-Insecession, trabajo del que Chus Pato cuenta: "Además de traducir Secesión, Erín Moure escribió otro texto por cada uno de mis poemas, lo que ella llama ecolación. Esto fue interpretado como una propuesta de traducción muy innovadora y el libro forma parte de las lecturas de este curso del Seminario de Traducción de Harvard". Motivo por el que ambas poetas fueron invitadas a finales de septiembre a recitar juntas Secession-Insecession en dicha universidad.

Christina Davis entrevistó a ambas poetas unos días antes del recital a través del correo electrónico, y esa conversación virtual fue publicada el 17 de septiembre en Stylus, el blog de la Woodberry Poetry Room, con el título "Outside the Fold": A Conversation with/without Erín Moure and Chus Pato ["Fuera del redil": una conversación con/sin Erín Moure y Chus Pato]. El original en inglés puede leerse aquí.

"My position in the desert is that of one who stays outside the fold, outside the flag, outside the placenta…"
–Chus Pato, trans. Erín Moure

El martes 29 de septiembre de 2015 comienza la temporada de otoño 2015 de la Woodberry Poetry Room con la celebración de una de las colaboraciones literarias más dinámicas y catalizadoras de los últimos años: Erín Moure y Chus Pato. Por ese motivo y para honrar el hecho de que esta será la primera lectura conjunta en Estados Unidos, la Poetry Room entrevistó a la poeta quebequesa y a la poeta gallega (o mejor dicho, les enviamos por correo electrónico unas pocas preguntas en inglés a través de Erín, quien las tradujo al gallego y posteriormente nos remitió las respuestas en inglés).

Su visita está patrocinada conjuntamente por "Rethinking Translation", un think-tank de traducción de Harvard creado por las profesoras Sandra Nadaff y Stephanie Sandler, y por Dara Wier/UMASS Amherst, que también acogerá una lectura de Moure y Pato durante su estadía. La jornada en la Poetry Room será presentada por el profesor Daniel Aguirre Oteiza, traductor de John Ashbery, Wallace Stevens y Samuel Beckett.

Erín, tu trabajo de traducción altera muchos de los paradigmas de traducción y activa su radical reciprocidad hasta el nivel molecular, y lo hace de tal modo que el proceso de traducción prácticamente se realiza de forma simultánea al acto de creación. ¿Cómo empezó y cómo ha ido evolucionando tu colaboración con Chus Pato? ¿Consideras que tu propia escritura –a nivel temático, estructural o procedimental– se ha visto influida por tus sucesivos proyectos e investigaciones?

Erín Moure: La traducción es para mí un acto de creación, tan cautivador y extenuante como el de hacer poesía. La obligación de tener que intentar reproducir los efectos del poeta original depura muchísimo el pensamiento. Dicho lo cual, la traducción no es un acto de creación; es un acto de humildad y de escucha. Y para escuchar tienes que callarte.

Secesión se publicó en gallego en 2009, cuarto libro de la pentalogía Decrúa, que significa cultivo, labranza, arar, romper la tierra por primera vez. El nombre de la pentalogía hace referencia al tiempo histórico europeo en el que los pueblos nómadas ocuparon los bosques comunales y cortaron los árboles para empezar a arar la tierra, convirtiéndose así en sedentarios. También tiene que ver con un comienzo, con un proyecto inacabado, por así decirlo. Se da la vuelta a la tierra: ¿qué crecerá en ella? Secesión, por supuesto, hace referencia a la libertad de un poeta, y a la Secesión vienesa, un grupo de artistas que a finales del siglo XIX abandonaron su asociación en señal de protesta por el conservadurismo de aquella. En gallego el libro es la biografía de una poeta, y también una poética.

Traduje Secesión cuando apareció en gallego, y tres años después decidí intentar publicarlo en Canadá en lugar de en el Reino Unido. En Canadá es difícil publicar literatura extranjera traducida, sobre todo literatura que está fuera de las expectativas dominantes, ya que todas las editoriales literarias están subsidiadas por el Canada Council (un organismo estatal independiente del gobierno de turno) y su reglamento no permite utilizar esas subvenciones para la publicación de obras no canadienses. Por eso mismo, mis traducciones de los tres primeros libros de la pentalogía se publicaron en el Reino Unido y fueron (escasamente) distribuidas en Canadá por una editorial que no recibía subvenciones. Me di cuenta de que, al tener la misma edad que Chus y tener una posición semejante como poeta en mi cultura, podía escribir mis propias biografía y poética, como un eco y un homenaje a las de Chus. De modo que fui respondiendo a cada uno de los textos de Chus en Secesión, añadiendo un texto extra, por lo que "mi libro" es más largo que "su libro" y el resultado, recogido en un volumen, se califica además como canadiense. En Insecession hablo de mi propia poética y de mi experiencia de vida, muy diferente de la de Chus (yo crecí en una democracia durante el periodo de expansión posbélica, mientras que Chus lo hizo en una dictadura en un periodo de contracción posbélica), y, lo que es más importante, sobre traducción.

Leer y traducir a Pato ha influido mi propia poesía de manera decisiva (he escrito y hablado sobre ello a menudo). Y yo diría que el hecho de ser traducida al inglés, y por lo tanto a culturas de fuera de Galicia (de muchas lenguas que también leen en inglés), ha cambiado la direccionalidad del trabajo de Chus: en líneas generales su obra trata de la nación gallega, pero creo que se da más cuenta de que su trabajo tiene repercusiones en todos nosotros, en otras naciones, y en aquellos de nosotros dentro de "naciones" marginales o diferenciales, como pueden ser mujeres, vidas queer, etc.

Chus, aunque no hablas inglés sí tienes contacto con la poesía norteamericana traducida al castellano y conoces algo el trabajo de Erín Moure. ¿Qué efecto (de existir alguno) tiene en tu obra y en tu idea de poesía, de cómo se trasmite un poema, la obra de Erín, su poesía y su poética?

Chus Pato: No estoy familiarizada con la tradición poética norteamericana, lo cual es un problema porque me impide tener una visión panorámica. Aun así, mi ávida lectura de poetas americanos escogidos me ha convencido de que el poema es capaz de nombrar mundos que yo no había visto reflejados en la poesía, que el poema puede adoptar una estructura más ágil, más flexible, permitirse así mismo ser "contaminado" sin pérdida de rigor. Dicho de otro modo, vi que había formas mentales y lingüísticas más amplias de articular un texto poético. Asimismo, para mí fue interesante y alentador ver que en poesía podía crearse un "hogar poético nacional", y que la mirada de los poetas podía volverse tanto hacia el propio mundo como hacia la realidad de otras culturas. [Erín señala aquí: este es un problema de culturas pequeñas, a medida que las fuerzas del mundo las exhortan a considerar su propia cultura irrelevante. En culturas más grandes tenemos el problema contrario; nos olvidamos de mirar fuera de ellas]. Valoro muchísimo las obras de aquellos poetas que en su trabajo reflexionan sobre el ser. Con el tiempo he leído, sobre todo, a Ezra Pound, Gertrude Stein, Elizabeth Bishop, Silvia Plath, John Ashbery y Wallace Stevens. Mi primer encuentro con la poesía de los poetas del lenguaje (L=A=N=G=U=A=G=E poets) también fue un descubrimiento absoluto, uno que produjo cambios en mi propia poesía, tal y como he explicado.

Lamentablemente, conozco demasiado poco la poesía de Erín, pero tengo la suerte de conocerla a ella y hemos hablado largo y tendido sobre poesía y traducción a lo largo de los años. Me siento muy afortunada de que decidiera traducir al inglés lo que escribo. Siento que no puedo devolver la deuda contraía con Erín, y no me refiero a la ampliación de la recepción de mi obra; es su gesto el que no podré devolver, la gratuidad y el riesgo de ese trabajo, esa inteligencia, esa emoción. Nuestra profunda amistad ha modificado mi obra, haciéndome reflexionar especialmente sobre cuestiones que tienen que ver con la traducción. Hasta el punto en el que he llegado a considerar que cada poema es en sí mismo una traducción, traducción de lo indecible, que es la poesía, a algo escribible, que es el poema. Sobre todo, yo diría que la generosidad de Erín Moure sostiene mi escritura y la hace posible, me permite persistir en esta temeridad, esta grandeza de colocar una palabra detrás de otra, y luego otra.

Como poetas quebequesa y gallega respectivamente escribís en lo que podría considerarse minorías lingüísticas dentro de vuestros países: ¿habéis encontrado este estatus liberador en cuanto a la experimentación e independencia? ¿Por qué pensáis que vuestro trabajo ha tenido tanta resonancia entre poetas estadounidenses?

Erín Moure: Soy quebequesa pero me crié en Canadá occidental, en inglés, como una canadiense sin guión. He vivido en Montreal unos treinta años; mis lenguas son el francés, el inglés y el gallego, y vivo principalmente en francés aunque escribo poesía en mi lengua nativa, el inglés. Si bien el inglés es una lengua minoritaria en Quebec, es la mayoritaria fuera de Quebec y un idioma de comunicación internacional. Por eso mismo, mi trabajo es más conocido fuera que dentro de Quebec, y yo disfruto el anonimato. Aunque estoy vinculada a la historia y al presente de Quebec como una sociedad francoparlante única, nunca me he sentido atada a una lengua, un pensamiento, un "lingüismo". Lo mío ha sido un tipo de independencia dentro de la poesía, pues sigo mis intereses y mi instinto, e investigo sin tener en cuenta lo que está de moda. Los debates poéticos que me apasionan se desarrollan en distintos lugares: Galicia, Bolivia, Paraguay, Quebec, Canadá, Brasil, Francia, Ucrania, Rumanía. ¡Es una vida rica!

Chus Pato: Escribir en cualquier lengua tiene ventajas e inconvenientes que dependen de la situación de la lengua en cuestión. Para mí, escribir en gallego es una cuestión de justicia y, por lo tanto, de libertad. Mi elección del gallego como lengua poética fue una elección libre; podría haber elegido escribir en castellano, pero no fue esa la decisión que tomé. Ni la lengua gallega ni su espléndida tradición poética coartan mi libertad, y tampoco la coartaría el uso del castellano; considero que esta libertad solo puede verse limitada por mi propia falta de talento o perseverancia. Otra cuestión es cuando hablamos de la recepción que tienen los poetas, como yo misma, que escriben en lenguas que no son las del Estado (por ejemplo, en el caso de España, escribir en las lenguas de las llamadas "nacionalidades históricas" en vez de en castellano), o que no son apoyadas e incluso son atacadas por políticas gubernamentales que teóricamente deberían defenderlas. En ese caso, sí, se dan situaciones injustas y los poetas también las sufren. Al mismo tiempo, quienes decidimos escribir en estas lenguas tenemos la ventaja de saber lo que está en juego, y quizá somos menos vulnerables ante la adversidad y la indiferencia del mundo hacia la poesía.

Apenas soy consciente de la resonancia que tiene lo que escribo entre los poetas de Estados Unidos; sé por Erín que se valora mi poesía, y mis propias vivencias me lo han confirmado en algunas ocasiones. Una de esas felices experiencias la tuve en Rotterdam hace pocos años; me dirigía al bufé de desayuno en el hotel donde nos alojábamos los participantes del festival cuando vislumbré mis libros Charenton y Hordas de escritura en una mesa, y quien estaba allí sentado no era otro que Ron Silliman. Fue un momento de sorpresa y alegría.

Chus, esta es tu primera visita a Estados Unidos: ¿podrías hablar un poco sobre tus reservas (si tuviste alguna) al ser invitada a este país, y también sobre lo que esperas aprender de esta experiencia, de este encuentro?

Chus Pato: Es mi primera visita, cierto, aunque no es la primera vez que me invitan. Podía haber venido como turista pero nunca lo hice. No tengo ninguna reserva; si las tuviera no habría aceptado la invitación. Se trata de la visita a un lugar del que tengo muchas referencias pero ninguna experiencia, un viaje a lo desconocido. Aprenderé lo que mi inteligencia me permita, y sé que cuando vuelva a Galicia mi sistema emocional y mental se habrá ampliado, e incluso puede que me convierta en una persona mejor y, por lo tanto, en una mejor escritora..., lo digo medio en broma. Digamos que es un reto, y nunca sé lo que voy a aprender cuando acepto un reto; solo sé que el aprendizaje está garantizado.

Vais a leer extractos de Secession-Insecession (BookThug, 2014) en vuestro acto en Harvard. En Estados Unidos, la palabra "secesión" tiene, como bien sabrás, una connotación muy problemática, relacionada con nuestra guerra civil, y en Europa posee resonancias culturales y estéticas adicionales. ¿Podrías explicar lo que estas palabras encierran o liberan para ti en la historia social y literaria de tu propia nación, especialmente cuando están en yuxtaposición? ¿Cómo se relacionan con tu poética/política?

Chus Pato: La palabra "secesión" me remite inmediatamente a la noción de cesura de Hölderlin, y ésa es mi principal referencia. Aquí cesura es también distancia, corte, secesión; es la conciencia del espacio vacío entre una exhalación de la voz y la siguiente que posibilita la escritura; y es realmente el poder de la escritura, un poder que resumiría rápidamente diciendo que consiste en mantenerse sobrio en la embriaguez del lenguaje. Naturalmente, soy consciente de que la segregación y el nacionalismo son líneas de fuerza en la historia contemporánea. Soy, como sabes, ciudadana del Estado español y de la nación gallega, y sería estéril afirmar que no hay tensiones entre esas que la Constitución española define como "nacionalidades históricas" y la tendencia unitaria del Estado español, entre aquellos de nosotros que deseamos un mayor respeto por nuestras diferencias y quienes se sienten a gusto en una sociedad donde la diversidad no se considera riqueza. Esta tensión existe y no acabará pronto, pero no la veo como empobrecimiento; es parte de la vida, y no hay ninguna razón para que esto nos separe. Sobre todo, considero que aceptar la tensión es una manera de permanecer atentos, dialogantes y juntos. Por último, está la "Secesión vienesa" cuyo ethos expresó mejor que nadie Ludwig Hevesi: "A cada época su arte, a cada arte su libertad". Que también puede enunciarse como "A cada lengua su arte, a cada lengua su libertad".

¿Como colaboradoras, qué retos supone hacer lecturas en público en inglés?

Chus Pato: El reto desde mi punto de vista es siempre el mismo: conseguir transmitir algo del proceso de escritura a quienes tienen la buena voluntad de acompañarme. Para mí no es sencillo pasar de la forma escrita a una posible oralidad e incertidumbre del mismo texto. Con un público angloparlante me concentro en hacer la lectura lo más ágil posible para que la traducción no ralentice o suponga una carga demasiado pesada en la transmisión del poema.

Erín Moure: Coincido con Chus. El reto es dejar que aparezca la obra de Chus y que el público escuche su voz y la lengua gallega, además de escuchar el poema en inglés, sin sobrecargar demasiado la lectura como para que se pierda la experiencia del propio poema. En el caso de los otros libros de Chus es más fácil: solo hay dos versiones, su original y su voz junto a la mía y mi traducción. Leer Secession-Insecession entraña un desafío diferente. En primer lugar, nunca podemos transmitir la experiencia de leer el libro como un todo. Tienes que agarrarlo y leerlo. En segundo lugar, intento que tanto la obra de Chus como mi respuesta y mi historia norteamericana ocupen cada cual el lugar que les corresponde, sin ahogar la experiencia lectora con mi propia voz. Yo leo la traducción de Chus mientras ella lee el original; luego tengo que leer mi propio trabajo en Insecession. ¡Demasiada cháchara de Moure!. De modo que trabajamos juntas para modelar una presentación a partir del texto cada vez que lo leemos, para abrir los textos, ambos textos, y ecualizar las voces. Requiere un poco de planificación y de práctica para conseguirlo. Por suerte nos encanta trabajar juntas y nos encantan los desafíos.

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