18.8.15

Mágicas tablas coránicas

Mágicas tablas coránicas

Por Edgardo Civallero

En buena parte de los países islámicos existen madrasas (instituciones educativas) en donde se imparten estudios religiosos. Allí se enseña, entre otras cosas, la gramática del árabe clásico y el texto del Corán, escrito en esa lengua. Los alumnos aprenden a leer y a escribir el árabe practicando con pasajes coránicos, estudiando y memorizando, al mismo tiempo, el texto sagrado. Tradicionalmente, esas prácticas de lecto-escritura se realiza(ba)n sobre tablas o planchas de madera dura (p.e. cedro) sobre las que se trazan signos con una pluma y tinta de carbón; una vez cubierta de trazos, la plancha se lava y se vuelve a utilizar una, y otra, y otra vez.

Mágicas tablas coránicas
Hasta el siglo XX, las tablas se usaron en Asia Central, Egipto, Irán, Pakistán y Malasia, y aún hoy la tradición se mantiene vigente en África, p.e. en Marruecos, Argelia, Mali, Sudán, Somalia, Guinea, las islas Comoras, Senegal, Sudán, Mauritania, Etiopía y Nigeria. En el norte de este último país, las tablas se han vuelto parte de una tradición muy interesante.

Mágicas tablas coránicas
En Nigeria, los niños musulmanes son inscritos en una medrese liderada por un malam. Los mejores estudiantes pueden llegar a convertirse, con el tiempo y mucho estudio, en malam: respetados maestros, calígrafos y depositarios de la sabiduría tradicional de sus pueblos.
Las tablas utilizadas por los alumnos nigerianos para sus prácticas se denominan allo, término probablemente derivado del árabe lawh ("tabla"). Además de ser útiles para el estudio, las allo son elementos importantes dentro de la magia popular, la medicina tradicional y los ritos de iniciación locales.
Y es que, a lo largo y ancho del mundo islámico, el Corán –el libro, el soporte físico–es fuente de poder y de bendiciones. Es utilizado como medicina, como amuleto protector y/o como agente purificador. Lo mismo ocurre con cualquier elemento relacionado con sus textos. En el África subsahariana en general, y en Nigeria en particular, esas tradiciones mágico-religiosas comunes a todos los musulmanes se combinan con las creencias y ritos animistas/pre-islámicos locales para dar, como resultado, un sorprendente abanico de costumbres. Entre ellas se cuentan las allo.

Mágicas tablas coránicas
Las allo empleadas para el aprendizaje son tablas comunes y corrientes; no se diferencian en nada de las utilizadas para el mismo fin en el resto del mundo islámico durante siglos. Sin embargo, se elaboran otras, llamadas rubutun allo o tsubbu, específicamente hechas para cumplir una función mágica o ceremonial. Estas no se usan jamás como cuadernos de prácticas coránicas. Sobre su superficie el malam traza, por encargo, fórmulas mágicas e imágenes variadas. Inscribe alguno de los 99 nombres más hermosos de Allah (Asma al-Husna), versículos del Corán, letras o palabras aisladas, números, plegarias, cuadrados místicos khatm o hatumere, figuras de insectos, animales o personas... Cada elemento tiene un significado preciso: hay desde seres protectores y benéficos (p.e. la lagartija o el escorpión) hasta símbolos totémicos del clan.

Mágicas tablas coránicas
La rica ornamentación de las tablas allo, que las hace objeto de un apasionado coleccionismo en Europa, tiene siglos de existencia y un origen sincrético: combina aspectos judeo-islámicos con elementos de culturas locales como la Hausa, la Yoruba o la Fulbe.
Cuando un pasaje del Corán se escribe sobre su superficie, la armonía cósmica queda restaurada, lo mismo que la salud, la fortuna y el destino de aquel para quien el malam ha caligrafiado la frase. Las tablas, por ende, además de ser instrumentos de aprendizaje y traspaso de tradiciones y creencias, son mediadoras entre el hombre y el más allá.

Imágenes: The Allo boards of Northern Nigeria. Catálogo de la galería Frank Van Craen de Arte Africano y Mobiliario Japonés, Bélgica. [Ver].