22.10.13

A pesar de todo...

A pesar de todo...

Por Sara Plaza

... practicarla, defenderla, protegerla, alimentarla, revelarla, compartirla.

La alegría. No porque
objetivamente haya
ninguna razón para
estar alegres –todo
lo contrario–, sino
como una apuesta
vital. Igual que la
militancia política
necesitamos la
militancia
existencial.
La militancia de la alegría.

***


Defender la alegría como una trinchera [...] como un principio [...] como una bandera [...] como un destino [...] como una certeza [...] como un derecho.

***


"Pero es que la alegría es, desde hace un millón de años, la salvación del mundo o, al menos, de nuestros pequeños mundos. Sin ella habríamos sucumbido todos en la primera guerra o en el primer terremoto; sin ella no habría nada que contar; sin ella jamás se juntarían diez personas a hacer una revolución condenada quizás a fracasar. Esta alegría es una de las cosas más serias que conozco y, si a veces también distrae o resigna a lo peor -porque es más fácil de obtener que un gobierno justo-, constituye la garantía de que vale la pena combatir -y sobrevivir- a un gobierno injusto. [...] Precisamente cuando uno no tiene otra cosa, es a los otros a lo que no podemos renunciar; la alegría es lo que ya no podemos quitarnos sin morirnos de frío - y sin que luego nos quiten, despojados de este último escudo, el cuerpo mismo".

***


La alegría con la fuerza se alimenta
y no hay muros ni rejas que la frenen.
Hay quienes desembarcan ardiendo con un grito
sin barcos y sin armas por la vida.

***


¿Cómo vamos a vencer el dolor
si no es con la alegría?
Qué alegría
dirás.
Y yo
pondré esa cara que envidio a tanta gente
y me diré
y te diré
empecinada
y a la vez perpleja ante mí misma
pero vamos
no me vas a decir
que no existe la alegría.

***


"En toda mi vida de adulto, cada vez que me sucede algo bueno, siento que lo único que me falta para que la alegría sea completa, es que lo sepa mi abuelo".

***


"... Sonjuschka queridísima, mantenga, a pesar de todo, la calma y la alegría. Así es la vida, así hay que tomarla, con valentía, sin temor y con una sonrisa– a pesar de todo".

Fuentes:
Versos del poeta Jorge Riechmann.
Extractado de "En defensa de la alegría", del poeta Mario Benedetti.
Extractado de "Últimas noticias: Iraq existe", del escritor Santiago Alba Rico.
Estrofa de la canción "El desembarco", del cantautor León Gieco.
Del libro "Para que sepan de mí" de la escritora Laura Devetach.
Del libro "El olor de la guayaba. Conversaciones con Plinio Apuleyo Mendoza", de Gabriel García Márquez.
De una de las cartas que Rosa Luxemburg le excribió a Sophie Liebknecht desde la cárcel (Wronke, 1917).

Ilustración
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