18.6.13

Requerimiento de 2013

Requerimiento de 2013

Por Sara Plaza

A 500 años del Requerimiento de 1513 (que, de acuerdo a las Leyes de Burgos, el conquistador español debía leer a los indígenas americanos en sus acciones de "descubrimiento" y conquista), acaba de aparecer una versión multilingüe, revisada y moderadamente actualizada, dirigida a todos los públicos. En el reino de España, por ejemplo, se está procediendo a su lectura por capítulos en la rueda de prensa de los viernes, tras el Consejo de Ministros.

De parte del rey, Don Mercado; de su hija, Doña Agencia de Calificación, reina de las Bolsas de Valores y los Índices de Referencia; de los infantes FMI, Banco Mundial y BCE; la infantas OMC y OTAN, domadores de dictaduras y democracias formales por igual; nosotros, sus siervos, os notificamos y os hacemos saber, como mejor podemos,

Que el Capitalismo nuestro Dios, uno y eterno, creó el cielo y la tierra, y un hombre y una mujer, de quien nos y vosotros y todos los hombres del mundo fueron y son descendientes y procreados, y todos los que después de nosotros vinieran. Mas por la muchedumbre de la generación que de estos ha salido desde hace cinco mil y hasta más años que el mundo fue creado, fue necesario que los unos hombres fuesen por una parte dueños de los medios de producción y especulación, otros vendiesen su fuerza de trabajo y el resto engrosasen las filas del ejército de desempleados, y se dividiesen por clases y subclases, que en una sola no se podían sostener ni conservar.

De todas estas gentes, el Capitalismo nuestro Dios dio cargo a uno, que fue llamado San Liberalismo, para que de todos los hombres del mundo fuese señor y superior a quien todos obedeciesen, y fuese cabeza de todo el linaje humano, dondequiera que los hombres viviesen y estuviesen, y en cualquier ley, secta o creencia; y dióle a todo el mundo por su Reino, señorío y jurisdicción. Y San Liberalismo mandó poner su silla en los Consejos de Administración de las Multinacionales, como en lugar más aparejado para regir el mundo, más también permitió que su silla pudiese estar en cualquier otra parte del mundo para juzgar y gobernar a todas las gentes, precarios, eventuales, desempleados, inmigrantes, becarios, dependientes, pensionistas, o de cualquier otro colectivo que fueren. Desde ese sillón se abogó por la Libre Competencia, que quiere decir intercambio generalizado de hambre y mercancías, desregulación del capital financiero y privatización de los bienes comunes.

A este San Liberalismo obedecieron y tomaron por señor y superior del universo los que en aquel tiempo vivían, y así mismo han tenido a todos los otros que después de él fueron elegidos para defender el Saqueo de lo Público para Beneficio Privado, y así se ha continuado hasta ahora, y continuará hasta que el mundo se acabe.

Uno de los ocupantes pasados de aquel sillón, como señor del mundo hizo donación de este estado que se dice Social y de Derecho a los dichos rey Don Mercado y reina Doña Agencia de Calificación y sus sucesores en estos Reinos, con todo lo que en él hay, según se contiene en ciertas Reformas, Recortes y Ajustes que sobre ello pasaron, según se ha dicho, que podréis ver si quisieseis.

Así que sus Majestades son reyes y señores de este estado que se dice Social y de Derecho por virtud de la dicha donación; y como a tales reyes y señores han recibido a sus Majestades algunos estados más y casi todos a quien esto ha sido notificado, y los han obedecido y servido y sirven como los súbditos lo deben hacer. Y con buena voluntad y sin ninguna resistencia y luego sin dilación, como fueron informados de lo susodicho, obedecieron y recibieron a los hombres de negro que sus Altezas les enviaban para que les predicasen y enseñasen nuestra Santa Fe en la Austeridad, y todos ellos, de su libre agradable voluntad, sin premio ni condición alguna, se tornaron estados intervenidos y lo son, y sus Majestades los recibieron alegre y benignamente, y así los mandaron tratar como a los otros súbditos y vasallos; y vosotros sois tenidos y obligados a hacer lo mismo.

Por ende, como mejor podemos, os rogamos y requerimos que entendáis bien esto que os hemos dicho, y toméis para entenderlo y deliberar sobre ello el tiempo que fuere justo, y reconozcáis a la Mercantilización por señora y superiora del universo mundo, y al Sumo Interés, llamado Libre Competencia, en su nombre, y al rey Don Mercado y a la reina doña Agencia de Calificación, nuestros señores, en su lugar, como a superiores y reyes de este estado que se dice Social y de Derecho, por virtud de la dicha donación, y consintáis y deis lugar que estos hombres de negro os declaren y prediquen lo susodicho.

Si así lo hicieseis, haréis bien y aquello a que sois tenidos y obligados, y sus Altezas y nos en su nombre os recibiremos con todo amor y caridad, y os dejaremos tranquila vuestra prima de riesgo, para que de ella y de vosotros hagáis libremente lo que quisieseis y por bien tuvieseis dentro de los límites de déficit y deuda pública, y no os compelerán a que os tornéis estados intervenidos, salvo si vosotros, informados de la verdad, os quisieseis convertir a nuestra Santa Fe en la Austeridad, como lo han hecho casi todos los vecinos de los otros estados que se dicen Sociales y de Derecho, y allende de esto sus Majestades os concederán beneficencia y caridad, y os harán muchas mercedes.

Si no lo hicieseis, o en ello maliciosamente pusieseis dilación, os certifico que con la ayuda del Capital Privado, nosotros entraremos poderosamente contra vosotros, y os haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos, y os sujetaremos al yugo y obediencia del Modelo Neoliberal y de sus Majestades, y tomaremos vuestras personas y vuestra prima de riesgo y los haremos esclavos, y como tales los venderemos y dispondremos de ellos como sus Majestades mandaren, y os tomaremos vuestros bienes comunes, y os haremos todos los males y daños que pudiéramos, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen;
y protestamos que las muertes y daños que de ello se siguiesen sea a vuestra culpa y no de sus Majestades, ni nuestra, ni de estos antidisturbios que con nosotros vienen.

Y de como lo decimos y requerimos, pedimos al presente notario que nos lo dé por testimonio signado, y a los presente rogamos que de ello sean testigos.