7.5.13

¿Dónde nos encuentran los libros?

¿Dónde nos encuentran los libros?

Por Sara Plaza

En un artículo reciente titulado Los peligros de la lectura, Santiago Alba Rico escribía: "[lo] importante de un libro es desde dónde se lee. Lo normal es que un libro se lea desde otro libro y que lleve a su vez a un nuevo libro". Y por un momento, en lugar de pensarme a mí misma como lectora, y preguntarme desde dónde leía yo los libros en los que me detenía, con los que caminaba, corría, cojeaba, brincaba o tropezaba, recordé la última noche que me senté al lado de mis sobrinos a leerles el cuento que había llevado conmigo. Lo releímos dos veces más, luego leímos uno de los que atesoraba entre sus manos el más pequeño y después escuchamos el que la mayor desplegó entre las suyas. Aunque cada nueva lectura íbamos leyendo y hablando en voz más baja, sus ojos y los míos estaban cada vez más abiertos. ¿Y qué decir de las manos? Las de él querían tocarlo todo, volver las hojas, avanzar más rápido, poner el libro del revés, comenzarlo por el final...; las de ella subrayaban cada palabra mientras iba pronunciándolas despacito en voz alta, se detenían si se le atragantaba alguna, y se cercioraban de no pasar más de una hoja cuando llegaban al final de la página. Mis manos jugaban con las de los dos, dibujaban sus voces y la mía, y al final cerraban todos los cuentos, estiraban un poco las sábanas y apagaban la luz.

El cuento que yo había llevado conmigo aquella noche se titula Huevos verdes con jamón, del escritor y caricaturista estadounidense ya fallecido Theodor Seuss Geisel, más conocido como Dr. Seuss. Se lo leí a mi sobrina por primera vez hace tres años, cuando ella tenía poco más de 3. En aquella ocasión creo que me pidió que se lo releyese tres o cuatro veces. No sé si lo que más le gustó fue el cuento en sí o escucharme a mí. Sus ojitos se movían de los dibujos a mi cara y me interrogaban en silencio. ¿De dónde salían aquellas voces? La una tan entusiasta, la otra tan, pero tan aburrida. ¿De dónde salían aquellas sonrisas? ¿De dónde aquel ceño arrugado? ¿De dónde salían todas aquellas palabras veloces, y de dónde los cansados noes? ¿De dónde tanta insistencia? ¿De dónde las continuas negativas?

"No le gustan, tía", me decía ella. "No, no le gustan nada", le respondía yo. Y seguíamos leyendo. "No le gustan, tía", volvía a decir. "No, no le gustan nada de nada", repetía yo. Y cuando estábamos llegando al final: "¡Los va a probar, tía!".... "¡Sí le gustaban, tía!, ¡le gustan mucho!".

Como decía, han pasado tres años desde aquella primera lectura y seguimos manteniendo prácticamente el mismo diálogo, solo que ahora son dos las voces que gritan "¡Sí le gustaban, tía!, ¡le gustan mucho!". Entre medias han habido muchos más cuentos, mi sobrina ha aprendido a leer, mi sobrino a hablar y yo, a poner distintas voces y distintas caras a los personajes de esos cuentos. Entre medias nos hemos asomado a un montón de historias, hemos llegado a ellas y hemos partido de ellas, pero en algún punto de nuestro camino lector siempre regresamos a ese kilómetro en el que nos cruzamos con el pesado de Juan Ramón.

De modo que sí, juntos hemos ido leyendo libros nuevos desde otros libros anteriores, y por alguna razón que no logro comprender del todo, esa historia de los huevos verdes con jamón se ha convertido en la puerta giratoria por la que entramos y salimos para seguir avanzando en este andar enredados con las letras.

Y es por eso, porque no entiendo del todo el porqué, por lo que después de recordar la última noche que me senté al lado de mis sobrinos a leer, me dije a mí misma que quizás debería prestar más atención a esos lugares desde los que leo. Indagar un poco en las pistas que me condujeron a ellos y en el rastro que dejaron..., en dónde me encontraron sus páginas y dónde he ido ubicando cada relato.

Si como dice Alba Rico: "[l]os libros determinan poco la realidad; más bien la secundan, la subrayan, la legalizan", buena parte de lo por leer ya ha sido andado. ¿No serán las suelas gastadas de mis zapatos un estante más de mi biblioteca?