4.9.12

La autopsia de un libro

La autopsia de un libro

Por Edgardo Civallero

¿Cuál es el destino de una enciclopedia vieja? Probablemente, llenarse de polvo en algún rincón olvidado del depósito de una biblioteca. Con suerte, servir de alimento a una tribu de pececillos de plata o a alguna colonia de hongos; con menos, irse desintegrando de simple aburrimiento hasta convertirse en la nada a la que la han relegado enciclopedias más modernas, con contenidos más actualizados y en soportes que no impliquen celulosa en absoluto.

La autopsia de un libro
¿Un panorama demasiado triste? Eso pensó Brian Dettmer, un artista estadounidense (Illinois, 1974). Desde el año 2000 ha venido trabajando en la conversión de viejas enciclopedias en algo que para ciertos bibliotecarios y bibliófilos sería una aberración total, para otros una verdadera obra de arte y para algunos, una opción mucho más creativa, saludable y positiva que la del rincón oscuro lleno de telarañas y mohos.

La autopsia de un libro
Dettmer realiza "autopsias de libros". Literalmente. El proceso es, en cierta forma, parecido al del ya célebre "Tree of Codes" de Jonathan Safran Foer. Implica cortar el papel. Pero Dettmer va un paso más allá. En realidad, va unos cuantos.

La autopsia de un libro
Sus primeros trabajos fueron sencillos, "normales". Eran pinturas relacionadas con códigos lingüísticos como el morse y el braille. Pero con el paso del tiempo comenzó a explorar otras alternativas: por ejemplo, pegar capas y capas de periódicos, revistas y páginas de libros al lienzo, arrancando pedazos luego para dejar a la vista mensajes concretos.
Finalmente, llegó a las autopsias.

La autopsia de un libro
Dettmer busca diccionarios y enciclopedias antiguas, usadas y gastadas, especialmente aquellos que tienen numerosas láminas de ilustraciones en blanco y negro. Sella el volumen y comienza a cortarlo con precisión quirúrgica, utilizando instrumentos y técnicas de cirugía. Va realizando incisiones y dejando al descubierto determinadas partes, páginas y contenidos. No agrega nada extraño, no hay injertos externos: el autor trabaja únicamente sobre un libro original. Es todo lo que necesita.

La autopsia de un libro
El resultado final es impresionante. Tiene cierto aire gótico, quizás por el tipo de ilustración que Dettmer prefiere. El "lector" se enfrenta a algunos de los contenidos del libro, elegidos por el artista-cirujano, sin tener que pasar las hojas. Esos contenidos se combinan en un mensaje, o quizás no: simplemente están allí.

La autopsia de un libro
El trabajo de Dettmer está en exposición en numerosas galerías de San Francisco, Chicago, Atlanta, Nueva York, Toronto y Barcelona.

La autopsia de un libro
Muchos pueden opinar que se trata de un mero acto de vandalismo, puro y simple. Pero esos libros están teniendo una segunda oportunidad, que de otra forma no tendrían en absoluto, sobre todo si tienen que ceñirse a las sacrosantas normas de ciertos bibliotecarios y archiveros (que preferirían verlos podridos en un sótano a convertidos en trabajos artísticos).

La autopsia de un libro
Personalmente, pienso que vandalismo es permitir que un libro nacido para ser leído, visto y disfrutado se descomponga, olvidado y despreciado, en alguna estantería del fondo de una biblioteca.

La autopsia de un libro
Permitir que sea observado y gozado nuevamente, aunque sea de una forma distinta a la que fue concebido, no es más que darle al texto una nueva vida. Una que, estoy seguro, agradecerían si pudiesen hacerlo.

Sitio web del artista (en inglés).
El artista en Wikipedia (en inglés).
Galería del autor en Flickr.

Imágenes.