5.6.12

Tropos, trucos y trampas

Tropos, trucos y trampas

Por Sara Plaza

¡Cómo me hubiera gustado tener de profesor de Lengua y Literatura a un agitador político-literario! ¡Cómo hubiera deseado aprender sobre usos y abusos del lenguaje en alguna de las conferencias de Santiago Alba Rico! ¡Qué no hubiera dado por participar en el turno de preguntas para desdudarme sobre los trucos y las trampas que jalonan los hitos del discurso, y de la propaganda!

No hace mucho me tropecé con una de esas conferencias titulada "Los fines y los medios: comunicación y capitalismo", celebrada el 1 de mayo de 2010 en Getaria, y no pude por menos que acordarme de mis años de Bachillerato y de lo mucho que me aburría auscultar extractos literarios en busca de la escurridiza metáfora, la alocada sinestesia, el provocador oxímoron y toda la cohorte de recursos similares que estrangulaban aquellos textos...

Durante esta intervención, el autor trata de explicar cómo se construye la opinión pública a través de los medios de comunicación en el contexto del capitalismo, y empieza distinguiendo entre el contenido (del cual ya estamos acostumbrados a desconfiar) y los formatos, cuando se aborda la difusión de los discursos. Sobre la manera de manipular, silenciar y falsificar el contenido menciona en primer lugar el hecho de que hay titulares que desmienten la noticia y viceversa, contenidos verdaderos bajo encabezamientos falsos. A continuación habla sobre ciertos "lugares comunes" del lenguaje (impuestos intencionadamente en unos casos y utilizados por inercia en otros) que son "bombardeados", "minados", "invadidos" por los medios de difusión y el discurso político. E inmediatamente después hace referencia al paralelismo que existe entre los recursos literarios que se emplean en el periodismo y los que se utilizan en la poesía. Y es entonces cuando de manera sumamente ilustrativa va desgranando algunos de esos tropos que tanto me hicieron padecer en clase...

Dice Alba Rico:

... utilizan muchísimo el eufemismo, que como saben ustedes es el nombrar una palabra por otra que la esconde pudorosamente. Así vemos casos conocidísimos, como cuando hablamos de efectos colaterales, que es un término verdaderamente ignominioso para referirse a piernas y brazos y corazones que sangran... Otras como contratistas para referirse a los mercenarios, o cuando utilizamos donantes para referirnos a las empresas y países involucrados en eso que, también eufemísticamente, se llama proceso de reconstrucción de un país que en realidad es un proceso de saqueo y de apropiación de sus riquezas... O por ejemplo cuando hablamos en el caso palestino de asentamientos, que es un término muy neutral y muy descriptivo para no llamar por su nombre a las colonias que se apropian de tierra ajena por la fuerza de las armas.

... luego tenemos la sinécdoque, que como ustedes saben es un tropo literario que consiste en nombrar la parte por el todo... yo recuerdo por ejemplo que cuando gobernaba Sadam Husein en Irak, en los titulares de [el diario] El País..., como podemos ver ahora con Venezuela, era siempre Sadam Husein el que tomaba todas las medidas... todo lo hacía Sadam Husein, como ahora todo lo hace en Venezuela el presidente Chávez... siempre es Chávez, y es una manera de ignorar que Venezuela es un país donde hay división de poderes, donde hay instituciones, cada una de las cuales toma sus decisiones, muchas de ellas no solo con independencia de lo que piense el presidente Chávez, sino además en contra muy probablemente de lo que serían los deseos del presidente Chávez... Desde que Irak es un país ocupado y tiene un gobierno títere, títere al mismo tiempo de los Estados Unidos y de Irán, ya no son los gobernantes los que toman las decisiones, se dice "Irak abre sus fronteras con Siria".

... el uso de la antífrasis es permanente... por ejemplo, recuerdo que en vísperas de las últimas elecciones estadounidenses, cuando Hillary Clinton quería ser candidata a Presidente... pues El País titulaba una noticia Hillary modera su discurso. ¿Y qué quería decir que Hillary moderaba su discurso? Que lo había acercado, que cada vez lo había asimilado más al discurso de la derecha neoconservadora más radical. Es decir, que Hillary había dicho que iba a tomar medidas contra los inmigrantes, que iba a reducir el gasto público, el gasto sanitario, que iba a perseguir el crimen aún más sañudamente y que iba a bombardear más países si obtenía la presidencia. Y a eso El País lo llamaba moderar el discurso. Porque sabemos que vivimos en un mundo muy curioso en el que si alguien lanza un huevo es un radical y si alguien lanza un misil es un moderado. Vivimos en un mundo muy curioso en el que si uno quiere conservar su casa o su tierra es un radical, y si alguien quiere apoderarse de ella, violar a las mujeres, quemar todos los árboles, arrancar todos los olivos y no dejar piedra sobre piedra, ese, en cambio, se considera un conservador... Aquí estamos muy acostumbrados a que se llame precisamente moderado al radical y radical al moderado, conservador al extremista destructivo y extremista destructivo al que lo único que quiere es conservar las paredes de su casa o conservar un mínimo de derecho, por ejemplo. Aquí arremeter contra el derecho es un síntoma de moderación y buen juicio y, en cambio, tratar de conservar un mínimo de derecho se identifica en seguida con posiciones extremistas, radicales, etc.

... tenemos también la sinestesia... que es cuando un poeta asocia dos emociones o dos sensaciones que en la lógica común son contrarias, si hablamos por ejemplo de un fuego frío, o cuando Luis Cernuda habla de ese ángel cuya ala de acero penetra en el pecho del amado... Las sinestesias se utilizan todo el rato, por ejemplo se habla de fuego amigo... recuerdo que también El País, cuando una mujer que había perdido un hijo en Irak y que llegó a acampar delante de La Casa Blanca, la llamaba la más agresiva activista por la paz... Luchar por la paz se convertía en una agresión, por lo tanto en un acto de guerra, y por lo tanto en un acto que justificaba todas las medidas que permanentemente tomaban contra ella.

... tenemos también la metáfora, basta ver los nombres que ponen a las misiones bélicas, tanto Israel como los Estados Unidos, uvas de la ira, lluvias de otoño, están constantemente utilizando metáforas poéticas para construir su discurso.

... hay cosas atroces, por ejemplo cuando se utiliza la elipsis. No se si ustedes recuerdan cuando "detuvieron" a Ahmed Sadat, el líder palestino y lo sacaron de una prisión que en realidad estaba custodiada por estadounidenses e ingleses en virtud de un acuerdo con la Autoridad Palestina y con Israel. Los israelíes atacaron la prisión, sacaron desnudos a los prisioneros y había una curiosa leyenda debajo de una fotografía atroz, terrible, en la que se veía a un prisionero palestino en calzoncillos encañonado por un fusil... la leyenda decía fuerzas militares israelíes detienen a Ahmed Sadat que permanece desnudo. Permanece desnudo es una expresión bastante singular, parece que es que hubiera nacido desnudo, no se hubiera vestido nunca y lo hubieran sacado tal y como hubiera nacido de allí. Hay que imaginar más bien que alguien lo había desnudado, que si estaba dentro y había estado resistiendo contra el asedio israelí no lo había hecho desnudo.

... en esa misma noticia se utilizaba por ejemplo un oxímoron, que saben ustedes que es una contradicción absoluta, que es como cuando hablamos de luz negra, es como una sinestesia extrema... debajo de esa misma fotografía se decía que Ahmed Sadat se había entregado voluntariamente. ¿Ustedes se pueden imaginar que [el diario] El Mundo, por ejemplo, pudiera describir un atraco a mano armada como la entrega voluntaria por parte de un viandante de la cartera a alguien que le amenaza con una pistola?

... y luego una que a mí me ha parecido siempre particularmente capciosa, particularmente insidiosa, es la manipulación sintáctica... es lo que llaman los lingüistas y los gramáticos hipérbaton, que es cuando cambiamos el orden sintáctico de la frase para producir un determinado efecto... Yo no sé si se han dado ustedes cuenta, sobre todo en el caso palestino, al que yo soy particularmente sensible, cómo mientras que "terroristas palestinos atacan un autobús en Tel Aviv y asesinan a doce civiles", que luego muchas veces resulta que son militares, al revés se titula "veinticinco niños palestinos mueren a consecuencia de, o más perverso aún, mueren después de un ataque del ejército israelí"... Es interesante porque los sujetos de la frase son siempre los palestinos: cuando atacan son los agentes de la agresión y cuando son atacados son, de alguna manera, también responsables de su propia muerte... los palestinos mueren a consecuencia de, después de, al mismo tiempo, nunca son los israelíes los agentes de la acción, son siempre los sujetos lingüísticos los palestinos y por lo tanto son siempre los palestinos los responsables, tanto de la muerte de los israelíes como de sus propias muertes.

De este modo extraordinariamente pedagógico expone Alba Rico lo que él llama una pansemia generalizada, "allí donde de pronto todas las palabras significan todo y por lo tanto nada", o una episemia generalizada "donde los signos dejan de significar, pierden su valor para significar, unas veces en virtud de una polisemia excesiva, otra veces en virtud de una oligosemia; unas veces porque significan demasiado, otras veces porque significan tan poco que ya pierden por completo todo significado".

¡Qué poco nos dejaron entrever este auténtico campo de batalla aquellas frases tan ñoñas que traían los libros de texto para ser analizadas sintácticamente y aquellos párrafos tan insípidos que teníamos que diseccionar para dar con alguno de los recursos enumerados más arriba...!