2.4.12

La gaita serrana de Madrid

La gaita serrana de Madrid

Por Edgardo Civallero

La Sierra Norte de Madrid —el lugar desde donde escribimos este blog— es una sección de la Sierra de Guadarrama que perteneció a tierras segovianas hasta 1833, momento en el cual la división de España en provincias organizada por Javier de Burgos la llevó a ocupar la porción norte de la entonces provincia (y actual comunidad) madrileña. Incluye pueblos como Bustarviejo, Valdemanco, La Cabrera, Garganta de los Montes o Braojos, rincones con paisajes bellísimos y muchas tradiciones rurales que, a pesar de correr un serio riesgo de desaparecer, se resisten a ello con uñas y dientes.

Una que no tuvo tanta suerte y se desvaneció de los ámbitos populares fue la construcción e interpretación de la "gaita serrana". Es éste un aerófono que fue descrito por primera vez en la literatura académica en 1947, de la mano de un miembro del Instituto Español de Musicología, el folclorista extremeño Manuel García Matos. Así se refería éste a la "gaita serrana" en la "Enciclopedia de Madrid":

Localízase en los pueblos de Loyozuela, Bustarviejo, Valdemanco, La Cabrera y algún otro más al norte; en el sur se me han dado noticias de que existió en un tiempo. Es instrumento sumamente rústico y primitivo, propio de pastores, y ofrece características afines a las que presentan algunos 'pitos' bucólicos de la Antigüedad.

Se compone de tres piezas: la 'gaita' propiamente dicha, que es un palo (de higuera más frecuentemente) afinado y hecho tubo, cuya longitud es muy inestable, pues oscila entre 14, 16, 20 cms. y aún más y aún menos; y dos llamados 'cornatos' (fragmentos de cuernos de toro), uno mayor que a guisa de pabellón se encaja en el extremo inferior del tubo, y otro menor (de 4 ó 5 cms. de largo) que va encajado en su parte más estrecha en el emboque de la gaita. En este emboque se introduce un menudo tallo de paja dura, llamado 'mansiega', con un ligero corte que levanta una lengüeta batiente....

La "gaita" de la sierra norte de Madrid no es, en realidad, una verdadera gaita, sino un instrumento de viento de la familia de los albogues o alboques. El término "albogue" deriva del árabe al-buq, y éste del griego bykane, "la trompeta, el cuerno". Los albogues (en inglés, hornpipes) son aerófonos formados por un tubo (de madera, caña o hueso) simple o doble en cuyos extremos se colocan dos piezas de cuerno: un pabellón amplificador y una boquilla que cubre la caña o lengüeta. El intérprete sopla por la boquilla y pone en movimiento la lengüeta vibratoria, simple, idéntica a la de los clarinetes (sobre todo a los tradicionales catalogados como "idioglóticos"). El aire es modulado a través de los orificios del tubo (por lo general tres en la parte superior y uno en la inferior) y el sonido se amplifica en el pabellón.

La gaita serrana se elaboraba en madera de higuera, saúco o adelfa, dado que sus médulas, blandas, permitían taladrarlas con facilidad (en especial con un hierro al rojo) para obtener un tubo limpio. Se solía limar el tubo para darle un perfil cuadrado en el área de los orificios, mientras que en el resto se mantenía el perfil circular natural. La lengüeta ("mansiega") se hacía, por lo general, de un tallo grueso de trigo, centeno o esparto. El trozo de asta ("cornato") que funcionaba como pabellón solía recortarse, grabarse y horadarse para adornarlo con los motivos tradicionales de la sierra norte (los cuales todavía pueden encontrarse en algunos bastones de pastor y en cestas de castaño).

Tiene relación con los albogues medievales (por ejemplo, los representados en las miniaturas 220 y 340 de las "Cántigas de Santa María" de Alfonso X El Sabio), la alboka vasca (que posee doble tubo), la "gaita" gastoreña de Cádiz, el pibgorn, pibcorn o cornicyll de Gales, el stock-and-horn de Escocia, el arghoul árabe y la jaleika, zhaleika o bryolka rusa.

La descripción de García Matos y algún texto más, así como un par de ejemplares del instrumento, un puñado de fotos y una grabación (publicada en la "Magna antología del folklore musical de España" del mismo García Matos) fue todo lo que quedó de esta "gaita", pues un buen día, hacia finales de los años sesenta, dejó de usarse. No se volvió a saber más de ella hasta que, recientemente, las historias sobre su uso comenzaron a ser recolectadas, las pequeñas piezas supervivientes fueron rescatadas y se la volvió a escuchar en su terruño de origen, gracias al buen hacer de algunos músicos enamorados de los sonidos de su tierra.

Si bien el instrumento no volverá a estar en manos de pastores (pocos quedan en la sierra) ni interpretará el repertorio antiguo (perdido cuando la cadena de transmisión oral se rompió), esta tímida reaparición de la "gaita" serrana puede llevar a que en el futuro los folkloristas la incluyan en sus trabajos y vuelva a estar presente, al menos, en alguna tradicional fiesta de pueblo. Esas que también van perdiéndose poco a poco.

Bibliografía
García Matos, Manuel (1956). "Instrumentos musicales folklóricos de España II. La 'gaita' de la Sierra de Madrid". Anuario Musical del Instituto Español de Musicología, Barcelona, XI, pp. 123-163.
Fraile Gil, José Manuel (1985). "Más notas sobre la gaita serrana de Madrid". Actas de las I Jornadas sobre Madrid Tradicional, pp. 91-102.
Albogue, en Museos de Instrumentos Musicales de Urueña (Fundación Joaquín Díaz).

Imagen 01. Gaita serrana.
Imagen 02. Diversos albogues españoles.

Ejemplos de decoración en pibgorns galeses.

Video 01. Gaita serrana, por Juanma Sánchez.
Video 02. Gaita serrana, por Asociación Arrabel.
Video 03. Instrumentos pastoriles españoles: Aerófonos de lengüeta simple, por Juanma Sánchez.
Video 04. Ejemplo de alboka vasca.

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