9.4.12

5121 Km

5121 Km

(Los que separan La Quiaca de Ushuaia, que se convierten en 5171 entre Ushuaia y La Quiaca)

Por Sara Plaza

Aprovechando que en la entrada anterior Edgardo escribía sobre la gaita serrana de Madrid, yo les invito a dar un paseo musical por su tierra natal (y la mía de adopción), a través de una selección de programas que pueden verse y descargarse en de Canal Encuentro, el canal educativo y cultural del Ministerio de Educación de la Nación. El propio canal es una joyita, de esas que merece la pena ir descubriendo despaciosamente, disfrutando y aprendiendo poco a poco, paso a paso, de la mano de los pueblos originarios, de los jóvenes de todo el país, de sus científicos, sus historiadores, sus docentes, sus músicos... A escuchar a estos últimos yo ya me he sentado muchas tardes, a veces con un mate entre las manos y siempre con el sabor de todos los que he tomado a lo largo y ancho del país que me enseñó a calentarme el alma a través de una bombilla (1).

Para conocer un poquito más su música pueden comenzar echando un vistazo a alguno de los siguientes programas:

Pequeños universos es una serie de trece capítulos de 30 minutos cada uno, conducidos por el compositor y acordeonista argentino Horacio "Chango" Spasiuk. Su relato no solo abarca algunos paisajes musicales del país, sino que también da cuenta del entorno social y natural que los colorea. Y es que la narración se convierte en seguida en un diálogo con los verdaderos protagonistas de esos paisajes: los pequeños que recién empiezan a transitarlos y los más grandes que ya los tienen grabados en los oídos y en el corazón. Al lado de todos ellos, en Santiago del Estero escuchamos la chacarera; en Misiones, el chotis, la polka rural y el chamamé; en Corrientes, el chamamé; en Chaco, la música toba; en San Juan, la serenata; en la Rioja, la vidala chayera; en Baradero, la música surera; en Río Negro, la música medieval; en Tucumán, la zamba; en Neuquén, la música mapuche; en Salta, bagualas y coplas; en Buenos Aires, la música de orquesta; y en Jujuy la del Altiplano.

Tocá madera nos acerca al folklore rioplatense a través del tango, la murga, el candombe y la milonga. El programa está presentado por los actores y músicos Rodrigo de la Serna y Juan Hermelo Díaz, junto a referentes y nuevos músicos de cada uno de estos géneros.

Encuentro en el estudio es un ciclo de entrevistas a músicos nacionales (Fito Páez, Rubén Juárez, Liliana Herrero, Alejandro Lerner, Divididos, Peteco Carabajal, Kevin Johansen, Adriana Varela, Raúl Barboza, Fabiana Cantilo, Víctor Heredia, Juan Carlos Baglietto y Teresa Parodi) conducido por el locutor y periodista Lalo Mir. Mientras que Encuentro en el estudio II, además de la charla con el entrevistador, incluye un concierto de figuras como Gustavo Santaolalla, Chango Spasiuk, Hilda Lizarazu, Chico Novarro, Las Pelotas, Sandra Mihanovich, Rubén Rada, Leopoldo Federico, Juana Molina, Paz Martínez, Virus, Amelita Baltar y Lito Vitale.

Quizás porque trata "la historia del rock nacional (...). Contada por sus protagonistas, con testimonios de Litto Nebbia, Charly García, el Flaco Spinetta, Miguel Abuelo, Luca Prodan y otros grandes del género, la serie va más allá de los éxitos musicales y recuerda largas noches de insomnio, discusiones de bar y el espíritu de aquellos personajes que encarnaron con su música los deseos, la rebeldía, la tristeza u otros sentimientos de la sociedad de cada momento. (...) una serie documental que propone plantear, a través del análisis y la reflexión, las complejas e íntimas relaciones que se dieron entre la música popular joven (rock) y el contexto político-social en Argentina, desde 1967 hasta nuestros días."

Cómo hice presenta algunos de los temas que hicieron época y han quedado grabados en la cultura popular argentina. Los programas indagan en el proceso de creación de dichas canciones y en el contexto en el que se fraguaron. La lista incluye: Presente (Ricardo Soulé), No soy de aquí ni soy de allá (Facundo Cabral), Si se calla el cantor (Horacio Guarany), Zamba de mi esperanza (Luis H. Morales), La Balsa (Tanguito y Nitto Nebbia), Merceditas (Ramón Sixto Ríos), Abrázame así (Mario Clavell), Solo le pido a Dios (León Giego), Balada para un loco (Astor Piazzolla y Horacio Ferrer), Muchacha ojos de papel (Luis Alberto Spinetta), El día que me quieras (Carlos Gardel y Alfredo Le Pera) y Algo contigo (Chico Novarro).

Los caminos de Atahualpa recoge aspectos de la vida personal y artística de Atahualpa Yupanqui, "uno de los máximos referentes del folclore argentino, (...) a través de un material inédito, compuesto de anécdotas recolectadas durante 18 años de viaje a caballo por la Argentina. Situado en Cerro Colorado, Atahualpa recita sus poemas, canta con su guitarra y opina sobre temas de interés universal en los paisajes que rodean la que fue su casa. El registro fotográfico incluye también escenas en Buenos Aires, Salina Grande, Tafí del Valle, Amaicha del Valle, Cafayate, San Carlos, Tilcara, Humahuaca, La candelaria y Simoca y complementa los reportajes, las entrevistas, los monólogos y las canciones." Los cuatro capítulos que conforman esta serie llevan por título El camino, La guitarra, El folclore y El filósofo.

Por último, En el medio del arte reúne dos documentales: Música y Música popular. En el primero se repasa la historia la "música clásica" en distintas épocas y en contextos diversos, mientras que el segundo se detiene en el folclore y en el tango.

Y de yapa (2) el fantástico Encuentros de Ushuaia a La Quiaca que, según informaba Sala de Prensa, recorre en cinco capítulos (Punto de partida, A bailar y a cantar, El canto cósmico, La Quebrada, Fin del viaje) la gira que desde Ushuaia a La Quiaca encabezaran León Gieco y Gustavo Santaolalla en 1985. Son 50 horas de video y casi 100 de material musical al que hay que sumar una nueva entrevista grabada especialmente a veinticinco años de aquella experiencia en la que aparecen los puntos de vista de sus protagonistas.

Que lo disfruten.

(1) Bombilla. Caña delgada que se usa para sorber el mate en América. Tiene unos 20 cm de longitud y medio de diámetro, y por la parte que se introduce en el líquido termina en forma de una almendra llena de agujeritos, para que pase la infusión y no la hierba del mate. También las hay de metal.

(2) Yapa, se escribe también llapa. (Del quechua yapa, ayuda, aumento). Puede significar pequeña cantidad de un producto que regala el vendedor al comprador para atraerlo como cliente. También el azogue que en las minas argentíferas de América se añade al mineral para facilitar el término de su trabajo en el buitrón. Y en cuanto a "de yapa", se emplea para indicar por añadidura; también, gratuitamente, sin motivo, además.

Imagen.