15.9.11

Genocidios descubridores y fundacionales

Genocidios descubridores y fundacionales

Por Sara Plaza

Hace un par de años, con motivo de la celebración el 12 de octubre del "Día de la Raza", como se lo conoce en la mayoría de los países de Hispanoamérica, o "Día de la Hispanidad", como se denomina en España, el historiador argentino Felipe Pigna, en una entrevista al diario marplatense El Atlántico, afirmaba lo siguiente: "se hace insostenible este «festejo», es algo ofensivo para nuestra identidad y un muy mal ejemplo para las nuevas generaciones porque se está celebrando el genocidio, el robo, el saqueo, el secuestro y el asesinato en masa." Creo que tiene toda la razón: año tras año resulta patético el intento de justificarlo en las aulas. Sin embargo, el mal ejemplo sigue cundiendo en las instituciones educativas, en los libros de texto y en buena parte la literatura infantil y juvenil. A propósito del "descubrimiento" de América por parte de los europeos, Pigna explicaba en esa misma entrevista: "El término es absurdo por donde se mire pero expresa muy claramente una de las bases del eurocentrismo: las cosas comienzan a existir cuando ellos las «descubren». Y también es absurdo porque Colón murió en la absoluta ignorancia de haber «descubierto» un continente «nuevo», sigue pensando que llegó al Japón, China y la India." En un cómic publicado por la editorial SM, titulado El pirata garrapata en América, escrito por Juan Muñoz e ilustrado por Antonio Tello, puede leerse en una de sus últimas páginas referidas a algunos de los personajes que llegaron a América, lo siguiente: "No es que [Francisco Vázquez de] Coronado tuviera planeado irse a esquiar cerca de Granada. La Sierra Nevada de la que habla está en el actual México. Lo que sucede es que, cuando los españoles llegaron a América, estaban tan ocupados buscando oro que no tenían tiempo de ir poniendo nombres a las zonas que iban descubriendo y, por eso, se dedicaron a repetir los de sus tierras. Así, por ejemplo, nombraron una «Nueva España» y una «Nueva Galicia». Sin comentarios.

Cuatro siglos después, "30 millones de hectáreas robadas a los pueblos originarios. Se las repartieron entre los más ricos con la llamada «Campaña del Desierto». De esta forma surgieron estas grandes estancias que siempre impidieron que el campo fuera de quien lo trabaja en nuestro país. En realidad se trató de una continuación de las políticas hispánicas de exterminio de los indígenas por las burguesías criollas de la naciente Argentina". Son palabras del periodista y escritor argentino Osvaldo Bayer, en el documental Akwa Liwen (Rebelde Despertar) que dirige junto al abogado argentino Mariano Aiello y la politóloga alemana Kristina Hille. En el mismo volvemos a encontrarnos con las reflexiones de Felipe Pigna: "en 1862, el poder nacional, el poder porteño en realidad, encabezado por Mitre logra consolidar la unidad nacional a la fuerza, y comienza lo que se denomina el Proceso de Organización Nacional, así lo llamó Mitre, que es un proceso de concentración de poder en lo cual lo primero que importó fue la creación de un ejército nacional que, aproximadamente, se llevaba la mitad del presupuesto. Ese ejército fue pensado esencialmente como un ejército de represión interna, no como un ejército pensado para la defensa de las fronteras, sino como un ejército de represión interna cuyas primeras campañas son efectivamente campañas contra los levantamientos populares, campañas muy duras sobre La Rioja, Catamarca, la zona de Cuyo, con métodos muy similares a los que se van a usar un siglo después, la tortura, arrasar pueblos enteros, captura de los dirigentes... Y por eso es tan exacto el nombre que le va a dar Videla y Martínez de Hoz a su dictadura que es Proceso de Reorganización Nacional que, de alguna manera, respeta las pautas de aquel primer proceso: aplicación de un modelo económico impopular a partir de la fuerza armada con un ejército nacional organizado. Este ejército estuvo siempre muy impregnado y muy vinculado al poder económico, fue funcional siempre a los intereses, y cuando evidentemente estos sectores comprobaban que no podían llegar al poder por las urnas recurrían a la violencia armada de los golpes de estado, siempre son como el brazo ejecutor de los intereses impopulares."

Continúa Osvaldo Bayer: "Y también este mismo ejército que a partir de 1976 asesinó a 30.000 personas había masacrado a miles más durante el gobierno de Nicolás Avellaneda en la misión militar comandad por su Ministro de Guerra Julio Argentino Roca, llamada eufemísticamente «Campaña del Desierto». ¿Pero de qué desierto hablamos, si eran territorios en gran parte no desérticos y poblados por los aborígenes? Los dictadores Videla, Massera y Agosti celebraron el centenario de la «Campaña del Desierto» como una gran gesta patriótica. Ellos estaban asesinando a miles y miles de argentinos y argentinas en ese año 1979, y de esa forma esperarían también que alguna otra dictadura futura festeje este nuevo genocidio con pompa y grandes reconocimientos."

Para terminar diciendo: "En la época de la llamada «Campaña del Desierto» había suficiente tierra para que cada uno se formara su propio medio de vida y no se recurriera al lenguaje del Remilgton. Pero se eligió el camino de la violencia. En ningún caso se habla de las vidas que costaron esas campañas, y del trabajo esclavo al que fueron sometidas las mujeres y los niños traídos a Buenos Aires. Ahora como ayer había suficiente tierra para todos, también para los pobladores originarios que han sido despojados de sus territorios ancestrales. Está en nosotros lograrlo. No repitamos la historia de violencia, racismo y exclusión con nuestros hermanos originarios. Nunca más.

Ojalá que el silencio de las pampas no sea más herido por el eco de las balas. Ojalá que el paisaje de las pampas no sufra más el corsé de fronteras inventadas por el egoísmo humano y se extienda del Atlántico al Pacífico como en el sueño de Bolívar. Ojalá que el hombre y la mujer de estas tierras puedan criar a sus hijos mansamente y con alegría, y respirar sus aires y aromas con la tranquilidad de saberse seguros en su dignidad. Ojalá que la naturaleza latinoamericana pueda seguir criando su fauna y su flora, como cuando estaban sus habitantes originales, quienes siempre estarán asomados vigilando desde costas, lagos y cordilleras para ver qué hacemos con su Madre Tierra."

Por su parte, Ulises de la Orden, el realizador de Río arriba, está trabajando en un nuevo documental sobre los pueblos originarios, que llevará por título Tierra adentro. Hace un mes, en un artículo del diario argentino Página 12, firmado por Diego Braude, este director explicaba: "[el proyecto] me terminó agarrando y me metí de cabeza en esa historia, que es la más negra de todas. Es la fundación del Estado argentino a través de un genocidio [...] "Los mismos documentos del Estado argentino demuestran el genocidio [...] o hace falta más que las notas de los militares mismos, la cartografía, ahí está todo."

Ahí está todo...

Y aquí una pequeña parte:

Akwa Liwen
Link al documental (Parte 1) en youtube
Link al documental (Parte 2) en youtube

Río arriba
Link al documental (Parte 1) en youtube
Link al documental (Parte 2) en youtube

Link al Capítulo VIII: "La Conquista del Desierto" del programa de la televisión argentina Algo habrán hecho por la historia argentina.

Fotografía de Edgardo Civallero.