23.8.10

"¡Estos ya no son buenos!"

Estos ya no son buenos

Por Sara Plaza

Imagínense la siguiente escena: la España de hace poco más de un siglo, un trozo de la Puerta del Sol de Madrid está siendo asfaltado. Unos cuantos hombres remueven la masa de asfalto en una docena de calderas humeantes. Hace frío, se está metiendo el sol. Hacia la media noche hombres y chiquillos desarrapados se amontonan alrededor de las calderas y se disponen a pasar la noche. Dos chicos comienzan a pelearse y una pareja de municipales los separa a puntapiés, ante las miradas de quienes pasaban por allí.

Ahora lean las palabras de Pío Baroja (San Sebastián, 1872-Madrid, 1956):

Poco después el grupo de curiosos se había dispersado; no quedaban más que un municipal y un señor viejo que hablaba de los golfos en tono de lástima.

El señor se lamentaba del abandono en que se les dejaba a los chicos, y decía que en otros países se creaban escuelas y asilos y mil cosas. El municipal movía la cabeza en señal de duda. Al último resumió la conversación, diciendo con tono tranquilo de gallego.

-Créame usted a mí: éstos ya no son buenos.

Manuel, al oír aquello, se estremeció; se levantó del suelo en donde estaban, salió de la Puerta del Sol y se puso a andar sin dirección ni rumbo.

"¡Éstos ya no son buenos!" La frase le había producido impresión profunda. ¿Por qué no era bueno él? ¿Por qué? Examinó su vida. Él no era malo, no había hecho daño a nadie.

Pertenecen a la novela "La busca", que abre una de sus más destacadas trilogías "La lucha por la vida". Este prolífico autor dejó de ocuparse primero de la medicina y después de la panadería familiar para dedicarse a la escritura y reflejar en ella realidades de las que otros preferían apartar la mirada.

Pues bien, esta lectura en la que andaba enfrascada hace unos días, me hizo recordar otra escena sobre el asfalto, con un auto detenido esperando que se ponga en verde el semáforo. Dentro del mismo una familia "bien", y alrededor varios chiquillos de esos que "ya no son buenos". La describe León Gieco en el tema "El imbécil", incluido en su disco "Orozco". La música de la canción es de Eduardo Rogatti, quien se la pasó a Gieco para que éste le pusiese la letra:

Sos de los que quieren que los chicos estén
pidiendo guita y comida en las calles.
Cerrás las ventanillas de tu auto falo,
cuando los chicos te piden un mango.
Cuidado Patri, guarda Ezequiel,
cuidado el bolso con cosas de valor.
Cuidado Nancy, poné el brazo adentro,
de un manotazo te sacan el reloj.

Soy su padre y les voy a explicar
que piden para no trabajar.
No tuvieron la suerte de ustedes
de tener un padre como el que tienen.

Sos de los que miran el retrovisor
y cierran todo,todo justo a tiempo.
Y esa manito que golpea el vidrio
te hace revolcar en tus pobres triunfos.
Cuidado tía, vos que en todos confiás,
ese pañuelo que es de seda francesa.
Cuidado chicos, miren sin mirar,
porque estos entran enseguida en confianza.

Soy su padre y les voy a explicar
que piden para no trabajar.
No tuvieron la suerte de ustedes
de tener un padre como el que tienen.

Sos un imbécil que a los chicos culpás
de la pobreza y la mugre que hay.
Que nunca te echen, rogale a tu Dios,
porque en el culo te pondrás ese auto.
No quiero que me limpien el parabrisas
porque está limpio y lo van a ensuciar.
No quiero que me pasen esa estampita,
de alguna iglesia la habrán ido a robar.

Soy su padre y les voy a explicar
que piden para no trabajar.
No tuvieron la suerte de ustedes
de tener un padre como el que tienen.

Nadie diría que el papá de Gieco y el municipal de Baroja se llevan casi un siglo ni que entre realidades tan similares exista un océano de por medio. Lo terrible es que los niños que vemos reflejados en las historias de uno y otro seguirán protagonizando escenas como ésas en todos y cada uno de los rincones del mundo, donde personas que se consideran mejores que ellos pasan de largo, miran hacia otro lado y con muy buenas maneras aleccionan a sus hijos, a sus clientes y a sus votantes sobre esas malas influencias.

Imagen.
El álbum completo de "Street Children".