23.8.16

Imágenes del Monte Fuji

Imágenes del Monte Fuji

Por Edgardo Civallero

El periodo Edo fue un fragmento de la larga historia japonesa que abarcó desde 1603 a 1868, y durante el cual el país estuvo bajo la administración del shogunato Tokugawa –el último gobierno feudal y militar de Japón– y sus trescientos daimyo regionales.

El shogunato se estableció oficialmente en Edo (antiguo nombre de la actual Tokio), de ahí el nombre del periodo. La época se caracterizó por un notable crecimiento económico, acompañado por uno proporcional de las artes y las letras. La población se estabilizó y la sociedad se hizo, en cierta forma, autosuficiente. La estratificación social se acentuó, al tiempo que el país se aisló casi totalmente del mundo exterior.

El desarrollo económico benefició directamente a los mercaderes y comerciantes, relegados hasta entonces a la parte baja de la escala social. Dueños, de la noche a la mañana, de fortunas sustanciales, dedicaron mucho dinero a placeres como el teatro kabuki, las geishas, los paseos por el campo y la música. Tal estilo de vida, ciertamente hedonista, fue etiquetado con la palabra ukiyo, "mundo flotante": una especie de universo de ensueño, con pocas ataduras a la realidad y los pies lejos de la tierra.

Las actividades del ukiyo inspiraron toda una corriente artística, que plasmó en imágenes (pinturas y xilografías) a algunos de los protagonistas de esa nueva forma de vivir: luchadores de sumo, cortesanas y escenas eróticas, actores de kabuki, flora y fauna, paisajes... Las obras, conocidas como ukiyo-e ("imágenes del mundo flotante"), fueron muy populares entre la nueva burguesía mercantil, que tenía poder adquisitivo suficiente como para adquirirlas y decorar sus casas con ellas.

La gran demanda que suscitó este tipo de trabajos permitió a muchos artistas ganarse la vida produciendo todo tipo de ukiyo-e. Uno de ellos fue Koizumi Danzan, también llamado Koizumi Azaru.

Koizumi nació en 1766 en la prefectura de Tochigi, al noreste de la metrópoli de Edo. Actualmente es conocido en el mercado del arte asiático por una serie de ukiyo-e tituladas Ayu, nombre de una variedad de trucha. Las pinturas (realizadas entre 1810 y 1850) representan a los susodichos peces dentro del agua, con fondos difuminados de paisajes y cascadas, y fueron creadas en una época en la que los artistas plásticos japoneses intentaban imitar el efecto del pigmento azul de Prusia (importado de Europa por los holandeses asentados en Nagasaki desde 1764) usando el índigo, un tinte vegetal local.

Además de los peces, Koizumi también pintó varios retratos de cortesanas, iconografía religiosa variada y muchos paisajes. Una colección de estos últimos resultó ser su trabajo más elaborado.

En 1795, Koizumi alcanzó la cima del célebre monte Fuji o Fugaku, la más alta del Japón, a un centenar de kilómetros de Edo y uno de los lugares más emblemáticos del archipiélago. Durante su ascenso fue compilando bocetos de paisajes y de escenas con las que se fue encontrando: desde niños campesinos a bosques frondosos y laderas de piroclastos y lavas.

Pasó más de cuatro décadas trabajando sobre esos apuntes. Al cabo completó el álbum Fugaku shashin, "Imágenes del Fuji", que recién publicaría en 1846, solo ocho años antes de su muerte. En él incluyó un par de grandes inscripciones iniciales, una presentación por parte de varios académicos y poetas, y unas palabras personales. A los textos les siguen 21 imágenes anotadas, pintadas a color, con las que ilustró su ascenso al volcán y su visita al cráter que lo corona. En la parte final aparece el colofón de la obra, acompañado de una vista del Fuji desde la distancia, y un comentario –en una caligrafía ciertamente apresurada– de un alumno del pintor.

Uno de los ejemplares del Fugaku shashin se conserva en la Kokuritsu Kokkai Toshokan, la Biblioteca Nacional [de la Dieta] de Japón. Como muchos otros libros de la época, se trata de una larga pieza de papel plegada en acordeón, con una portada pegada, de 31,9 x 23,2 cm. Lo curioso de este álbum es que sólo cuando el papel está completamente desplegado puede apreciarse la composición completa, tal y como la pensó el artista: una especie de narrativa ilustrada de una aventura juvenil.

World Digital Library (s.f.). Pictures of Mount Fuji. [En línea].
Imagen: Fugaku shashin, Kokuritsu Kokkai Toshokan.

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