17.1.17

La región soberana de la poesía

La región soberana de la poesía

Por Sara Plaza

La libertad se descubre poco a poco, no por fuera, sino en las profundidades de la prisión.
John Berger.

Entrevista de Fernanda Navarro a Jonh Berger publicada en la revista virtual Desinformémonos el 6 de noviembre de 2009.


Las que siguen son un puñado de reflexiones del cineasta Oliver Laxe, director de la película Mimosas, sobre lo que el llama "la dulce y digna sumisión", sobre el escepticismo, sobre la necesidad de reencantar el mundo, de enterrar un tipo de mirada para permitir que nazcan otras...

P.- ¿Cómo logras representar algo tan abstracto, como la búsqueda de la fe, con las herramientas tan rudimentarias, tan llenas de egos, o jerarquías, o artificios, como el cine en sí mismo?

R.- Es que la espiritualidad consiste en aprender a ser de este mundo, no es retirarte en una casa en el monte y estar allí solo, porque cuando estás solo tu ego se esconde. Es cuando estás en comunidad, en el trabajo en equipo, en la familia también, cuando el ego aparece, tu lado oscuro, digamos, por lo tanto es parte del reto.

P.- El sufismo se basa en la intuición, tu cine es muy intuitivo, ¿precisamos más esta herramienta para desarrollarnos en el mundo de hoy?

R.- Sí. Pienso que la creación se compone, además de ideas, de intuición, de inspiración, de imaginación... el sufismo y cualquier tradición espiritual. Pienso que hay otros niveles de percepción que hay que privilegiar. Hoy somos demasiado cartesianos, tenemos una mirada demasiado dualista, es superficial, y hay que escuchar más otros centros más sutiles de conocimiento; el corazón es uno, las tripas son otro...

De alguna manera es la invitación que le hago al espectador, quiero que esté en la sala de cine y que se deje llevar por las imágenes. Hay un misterio con las imágenes, hay una relación que es evidente entre las imágenes y el metabolismo humano, el alma humana, no es algo que se entienda, precisamente por eso trabajamos con el cine, porque hay cosas que se pueden expresar con imágenes que no se pueden expresar de otra manera.

P.- Pero por otro lado, también es una película muy humana en el sentido de que utilizas arquetipos, están los pícaros, una película con personas muy populares, digamos.

R.- Sí, hay bandidos, hay una serie de arquetipos universales, entronca un poco con los relatos de caballería, con el relato artúrico que está también muy presente en la tradición de la literatura gallega. Sí, es una película de amistad en el fondo, una película de caballería, de valores...

Mi concepción del cine me obliga a tener un equilibrio entre relato y misterio, pienso que las dos dimensiones son importantes, pienso que el arte sin misterio, el cine sin misterio, está algo cojo. Como todas las películas de aventuras, la invitación es a viajar geográficamente pero también viajar en los cielos.

P.- ¿Marruecos y Galicia están muy separados?

R.- No, la verdad es que no. La fortuna de ser artista, de poder viajar, de poder experimentar las diferentes tradiciones es una de las cosas que encuentras. Yo quería hacer una película, mi intención principal era hacer una película sobre la dulce y digna sumisión que encontré en mi familia, en mis abuelos, en los relatos de mis bisabuelos, y también una dulce sumisión que encontré en Marruecos. Ese sentimiento de ser pequeños, de participar en un mundo que nos supera, y de estar en armonía con ese sentimiento de pequeñez. Es un sentimiento que es muy criticado, muchas veces dicen que los gallegos somos muy sumisos negativamente, a mi me parece que es precisamente lo que nos hace soberanos. Podría decir que el camino a la libertad es la sumisión, aunque suene raro, la esclavitud es el camino para ser libres.

***

P.- Con la distancia del rodaje, el montaje, de ese paso por festivales, ahora el estreno en salas, ¿cómo ves ahora Mimosas?

R.- Pues estoy trabajando en mi siguiente película que va a hacerse en Galicia, y la verdad es que veo que lo que quiero filmar es un poco lo mismo que ya filmé en Mimosas. Es decir, filmo en países diferentes, en latitudes diferentes, pero el gesto que me conmueve, que quiero transmitir en mis películas, es el mismo, que es un gesto que vi mucho en mi familia, en mi familia emigrante, de gente campesina, que escuché mucho en los relatos de abuelos y bisabuelos, que es un sentimiento de un valor que yo le llamo de digna sumisión. No hablo de la sumisión prosaica, como se entiende, sino de la sumisión del alma, de la rendición del alma que se da cuenta, que acepta que el mundo es más grande que ella.

Pienso que es algo que vi, que se ve en muchos gestos en Galicia, que es un sentimiento de humildad, en fin, de convivir en armonía con los obstáculos, con las vicisitudes... Y pienso que es un poco el valor que hay en Mimosas, esa dulce, esa digna sumisión. Pienso que los personajes de Mimosas aceptan lo que el camino les da, la vida que les toca, aceptan los obstáculos... tienen fe, creen, saben que aunque aparentemente los obstáculos sean duros, sean trágicos, saben que detrás hay una razón. Tienen fe porque saben que hay un motivo para todo, saben que todo obedece a un orden superior, y que la vida está bien hecha, aunque a veces sea aparentemente injusta. Y sobre esa visión, esa clarividencia, esa aceptación, ese gesto, trabaja Mimosas.

Hay una música de pasos, quería que el espectador se sintiese en el centro de una caravana que atraviesa las montañas excesivas del Atlas, que son montañas de 4000 metros, hechas de nieve, de roca, quería que el espectador sintiese los miedos, se sintiese perdido, sintiese el frío, el cansancio... Y al mismo tiempo, en paralelo, quería invitarlo a una sensación de viaje ya más de imaginar, la fábula, el mito, que viajara con la imaginación a la poesía. Pienso que hay esas dos dimensiones en la película, de sentirse ahí, de sentir el olor de la sopa, de sentir el calor del fuego, la humedad del agua, pero también salir del mundo, ir a la región soberana de la poesía.

P.- Hablabas en alguna ocasión de oponerse al escepticismo.

R.- Sí, hay una invitación a una mirada, hay una voluntad de reencantar el mundo. Yo, bueno, soy de naturaleza escéptica, porque soy de una generación escéptica, y vivimos en un mundo de escepticismo, ya no tenemos fe en el ser humano, no creemos en el ser humano. Con mi inocencia quiero resistirme a ese gesto, en fin, sí que creo en las capacidades heroicas del ser humano y admiro, quedo admirado, me conmueven muchos gestos que veo invisibles.

Hoy en día mi compromiso como cineasta y como artista es compartir esa mirada, decirle a la gente que entiendo que tengamos miedo e inquietudes de esta deriva mecanicista en la que estamos, pero de alguna manera pienso que mi rol es recordar, vale, sí, aquí hay algo feo, en este espacio hay mucha basura pero de aquí a donde está la basura hay una florcita que acaba de crecer.

Bueno, es fácil dirigir, pero el trabajo que hago intento hacerlo sin paternalismos y sin intención pedagógica... o sea yo también me lo recuerdo a mi mismo, cada día, y la verdad es que sí, pienso que es un lujo vivir en este mundo, que está muy bien hecho, y, en fin, me exige tener una mirada afirmativa. La inocencia es la única manera de reencantar el mundo, de cambiarlo.

P.- En Numax impartirás en las próximas semanas un Aula "Os ollos verdes". ¿Qué abordarás?

R.- Pues me apetece hacer un viaje por los libros que me llevaron a Mimosas. Mimosas se hizo de intuiciones, imágenes, inspiración, pero también de muchas búsquedas en libros, en poesía, en ensayos, en narrativa... Me apetece leer partes de libros, mostrar de alguna manera cómo fue ese proceso creativo, los diferentes descubrimientos que hice, cómo fue ese proceso de enterramiento de mi mirada moderna para que naciera una mirada del mundo más sagrada, más ligada a la tradición, más emancipada.

Fuentes de las que me he servido para la elaboración de esta entrada y recursos con los que ampliarla:

Audio de la entrevista de Xiana Arias a Oliver Laxe en el programa Diario Cultural de la Radio Galega del 5 de enero de 2017.
Video de la entrevista de Marta Gómez a Oliver Laxe en el programa ZigZag Diario de la Televisión Galega del 4 de enero de 2017.
Reseña del escritor Xabier P. DoCampo, "Mimosas un filme de Oliver Laxe".
Entrada en este mismo blog, "El cine es un arte de sumisión", trascripción de una entrevista anterior.
Artículo de Miguel Faus publicado en JotDown, "Mimosas: pensando en imágenes con Oliver Laxe".

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