Sé que pueden quemar libros, arrasar bibliotecas, prohibir lenguas, desterrar creencias, borrar pasados, dibujar presentes, ordenar futuros, torturar y ejecutar personas... Pero también sé que aún no han descubierto como matar el cuerpo intangible y luminoso de una idea, de un sueño o de una esperanza.

15.4.14

Los dibujantes del Chaco

Los dibujantes del Chaco

Por Edgardo Civallero

El Gran Chaco es una llanura selvática y húmeda, llena de bañados y cruzada por enormes ríos, que ocupa el noreste de Argentina, buena parte de Paraguay, el sureste de Bolivia y el suroeste de Brasil. La sección austral se ubica al sur del río Bermejo y la central, entre el Bermejo y el Pilcomayo; ambas se encuentran, pues, dentro del actual territorio argentino. Tan indómita e inexpugnable que fue llamada "Impenetrable" por los conquistadores europeos, la región estuvo cubierta por densos bosques y habitada por numerosos pueblos indígenas; de todo ello, solo fragmentos y rezagos han sobrevivido hasta en la actualidad.
Las más tempranas descripciones de ese territorio fueron obra de los jesuitas. Los sacerdotes de la Orden de San Ignacio se contaron entre los pocos que se adentraron y vivieron en el Chaco y quisieron dedicar su tiempo y sus ganas a hablar tanto de la geografía que recorrieron y de la naturaleza que se encontraron como de los pobladores originarios con los que convivieron. El padre Pedro Lozano fue el autor de la gran "Descripción Chorográfica del Gran Chaco Gualamba" (1733), que incluye un mapa muy detallado del área, obra del padre Antonio Machoni (que luego escribiría el único "arte" sobreviviente sobre la lengua lule y tonocoté), además de muchísimos datos etnográficos, históricos y geográficos. El padre José Jolís, por su parte, escribió "Saggio sulla storia naturale della Provincia del Gran Chaco" (1789). A estos trabajos pueden agregarse las anotaciones de Alonso de Bárcena, Pedro de Añasco, Gabriel Patiño, Antonio Moxi, Vicente Olcina, Roque Gorostiza, Joaquín Camaño, José Cardiel y Agustín Castañares y, por supuesto, la treintena de volúmenes producidos por una autoridad como fue el padre José Sánchez Labrador (1717-1798).
Sin embargo, hay dos obras que destacan por su rica descripción de dos pueblos chaqueños de la familia lingüística guaycurú (uno de ellos ya desaparecido) y, sobre todo, por sus ilustraciones. Se trata de "Historia de Abiponibus, equestri bellicosaque Paraquariae natione" (traducido al español como "Historia de los Abipones"), del padre Martin Dobrizhoffer, y "Hacia allá y para acá: Una estadía entre los indios Mocovíes, 1749-1767", del padre Florián Paucke.
Dobrizhoffer había nacido en Frymburk, un pueblo de la actual República Checa, cerca de Austria. Cambió sus frías tierras natales por el pegajoso calor del Paraguay y el Chaco austral. Sus ilustraciones, realizadas en blanco y negro, retratan sobre todo a partidas de guerreros abipones, un pueblo que vivió en el centro de la actual provincia argentina de Santa Fe y cuyos últimos rastros se desvanecieron hacia finales del siglo XIX. "Historia de Abiponibus", escrito originalmente en latín y publicado en tres volúmenes, refleja, en un estilo bastante vivo y pintoresco, las vivencias del sacerdote intentando "occidentalizar" a una sociedad cuya característica principal fue la resistencia activa ante el europeo. En medio de sus aventuras y desvelos se van colando informaciones lingüísticas, referencias etnológicas y raccontos históricos.

Los dibujantes del Chaco
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Los dibujantes del Chaco
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Los dibujantes del Chaco
Paucke (o Baucke), por su parte, era de Winzig, en la Silesia austríaca, e ilustró su relato con unas preciosas y coloridas témperas y acuarelas en las que retrató tanto la fauna y la flora que poblaban el territorio del pueblo Mocoví o Moqoit (actualmente habitante de comunidades rurales y periurbanas en el norte de la provincia de Santa Fe y el sur de la de Chaco, en Argentina) como sus costumbres, sobre todo las más cotidianas (las partidas de caza o la búsqueda de miel). Las pinturas de Paucke son célebres por su sencilla belleza y por su fidelidad al modelo natural.

Los dibujantes del Chaco
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Los dibujantes del Chaco
Los dibujantes del Chaco
Como hicieron muchos otros compañeros de Orden, ambos religiosos recopilaron, narraron e intentaron explicar(se) –desde su perspectiva europea, barroca y católica– la cultura y la vida diaria de las comunidades junto a las que vivieron, trabajaron y aprendieron. Más allá de los numerosos sesgos e inexactitudes de los que puedan adolecer, sus notas constituyen, en algunos casos, los únicos testimonios de los hechos y las realidades pasadas de ciertas sociedades originarias chaqueñas.
Esos testimonios fueron trabajosamente plasmados tanto con la pluma como con el pincel. Y a través de ellos habló el férreo religioso del Viejo Mundo, pero también, aquí y allá, el hombre maravillado ante un Mundo Nuevo lleno de aves y peces ignotos, juegos infantiles a orillas del río y horizontes de nunca acabar.

Ilustraciones: "Historia de Abiponibus" y "Hacia allá y para acá". Ediciones originales digitalizadas.

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