Sé que pueden quemar libros, arrasar bibliotecas, prohibir lenguas, desterrar creencias, borrar pasados, dibujar presentes, ordenar futuros, torturar y ejecutar personas... Pero también sé que aún no han descubierto como matar el cuerpo intangible y luminoso de una idea, de un sueño o de una esperanza.

29.7.15

Adufes

Adufe

Por Edgardo Civallero

Se dice que el adufe fue introducido en la península Ibérica por los árabes, entre los siglos VIII y XII. De hecho, tiene ciertas analogías con el bendir árabe. Se trata de un bimembranófono, un pandero de forma cuadrangular (a veces triangular), cubierto por ambos lados de piel de carnero o de cabra.

Adufe
La más estricta tradición reza que su estructura de madera (las armas) del adufe sea de "palo de naranjo" y que en el interior del instrumento popular se coloquen elementos productores de vibración o ruido (semillas, arena, cascabeles). No es un dato menor que el azahar, la flor del naranjo, sea un símbolo del matrimonio, o que los parches de cuero del adufe sean de pieles de un macho y de una hembra. El instrumento está cargado de simbolismos.

Adufe
El adufe se apoya en los pulgares y en el dedo índice de la mano derecha, dejando los otros dedos para la percusión. En ninguna otra geografía el adufe se encuentra tan vivo y tan presente como en la provincia de Beira Baixa (oeste de Portugal) y especialmente en el concejo de Idanha-a-Nova. Allí va atravesando generaciones, fortaleciendo su identidad, reinventándose...

Adufe
Detrás de un adufe siempre hay una mujer. En ella residen las más hondas tradiciones, siempre transmitidas oralmente. Se dice que cada adufe tiene una sonoridad propia. Que no viene de los dedos, sino del alma.

Ilustraciones: Adufe, revista cultural de Idanha-a-Nova, nos. 20-22 (2012-2014).

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